Hola a todos,
Durante esta última semana, he ido compartiendo en redes sociales algunas píldoras, pequeños fragmentos de un balance personal y profesional de estos dos últimos años. Han sido como postales de un viaje, cada una con su propia historia.
Pero a vosotros, que estáis aquí, en este espacio más íntimo, no quería daros solo las postales. Quería entregaros el mapa completo.
Este post es el hilo conductor que une todas esas historias. Es el «porqué» detrás de cada paso, la reflexión que conecta la confianza de un atleta con el nacimiento de un libro o la creación de una escuela. No es un resumen, es la versión extendida, el comentario del maestro.
Mi única intención, como siempre, es que este viaje que comparto te sirva de alguna manera para el tuyo propio.
Gracias por acompañarme.
Frank.
Todo empieza con la confianza
El motor de cualquier proyecto, y más en el entrenamiento, es algo invisible pero increíblemente poderoso: la confianza.
Hace poco viví un ejemplo perfecto de esto.
Confianza: el motor invisible del rendimiento
Hace poco más de un año, un ciclista experimentado se acercó a mí. Su objetivo: un proyecto de 4 meses para intentar dar un salto de calidad.
El Tenía criterio, experiencia y las ideas claras.Buscaba un acompañamiento técnico y humano, una visión externa que le ayudara a dar un paso más.
El proceso funcionó. “Cuatro ojos ven más que dos”. Además, se sintió acompañado, escuchado y respetado.
Pero lo mejor no fue eso.
Lo mejor es que, terminado el proyecto, decidió seguir en 2025.
Llevamos ya 7 meses de trabajo continuo, con avances reales y con la SATISFACCIÓN MUTUA de ver cómo el camino compartido da frutos.
Ver su compromiso, ilusión y alegría diaria me recuerda por qué hago esto.
Y también me confirma una de las grandes verdades de esta vocación:
Cuando das desde la autenticidad, el otro lo percibe. Siempre.
Gracias Javi por la confianza. Es el mayor regalo. Y GRACIAS a todos los que habéis pasado por este camino conmigo. Sois mi mayor motivación.
Esta historia de confianza es reciente, pero la base sobre la que se construye viene de lejos.
Es un reflejo de una filosofía de trabajo que he intentado mantener durante años: La mejora continua o el KaizenTrail.
Porque cuando esa confianza se cuida y se riega, no dura meses, sino temporadas enteras.
Es la misma que me ha permitido acompañar a atletas como Dimitri en un viaje mucho más largo, donde el acompañamiento se convierte en algo más profundo.
Acompañar es más que entrenar
Ver la evolución de un deportista es una satisfacción enorme. Pero caminar a su lado mientras lo hace, año tras año, es un auténtico privilegio.
Acompañar es mucho más que entrenar
Dimitri llegó hace tres temporadas. Joven, con un motor increíble y una ambición sana por crecer.
Desde entonces, no hemos dejado de trabajar juntos.
Lo más valioso no son solo sus progresos (que son enormes). Lo que más valoro es la confianza ciega que ha mantenido en el proceso, año tras año.
Cada temporada es un paso más. A veces de frente, a veces de lado. Pero siempre con criterio y con la calma que da tener una PERSPECTIVA de rendimiento a largo plazo.
Siento que mi trabajo va más allá de un plan de entrenamiento.
Y siento que él me lo devuelve con un compromiso que, para mí, vale tanto como cualquier medalla.
Acompañar a alguien como Dimitri durante tanto tiempo te obliga a tener un método muy claro, a perfeccionar cada detalle y a ordenar tus aprendizajes e ideas para transmitirlas con eficacia.
De ese ejercicio constante de pulir y buscar la mejor forma de explicar conceptos complejos, nació un deseo casi natural: dejar todo ese conocimiento por escrito.
Darle una forma que pudiera perdurar y llegar a gente que quizás nunca entrenaría directamente conmigo.
Un proyecto con alma de papel
Así, lo que empezó como un método de trabajo personal, acabó tomando la forma de un proyecto tangible, con la intención de que sirviera como un manual de aprendizaje y consulta para cualquier corredor.
Hay proyectos que nacen del corazón (y acaban en tus manos)
El 1 de marzo de 2024 presenté mi libro, Escuela de Trail.
Fue mi intento de ordenar todo lo aprendido hasta entonces para compartirlo contigo. Una forma de ofrecerte algo más que un simple plan de entrenamiento.
La acogida fue un regalo inesperado. A día de hoy, no he recibido ni una sola crítica negativa, y la primera edición está prácticamente agotada.
He decidido no insistir mucho con su promoción estos meses. Quería que encontrara su propio camino. Ahora valoro si lanzar una segunda edición o esperar a una versión revisada.
Sea como sea, este libro siempre será mi forma de decirte:
Esto es lo que sé, esto es lo que creo y esto es lo que te ofrezco, de corredor a corredor.
Gracias por haberlo hecho vuestro.
Ponerlo todo por escrito en el libro fue un hito, pero pronto me di cuenta de que el papel, por muy valioso que sea, es demasiado estático.
Faltaba la parte viva: el aprendizaje continuo, el acompañamiento diario, la comunidad, la resolución de dudas en tiempo real.
Quería crear un espacio donde la filosofía del libro se pudiera poner en práctica de forma guiada. Un lugar para no solo leer sobre el método, sino para vivirlo.
Un sueño llamado ETON
De esa necesidad de dar vida a los conceptos del libro nació la idea de crear un espacio digital que no fuera un simple repositorio de planes, sino una verdadera escuela.
Un lugar para compartir, aprender a entrenar y a disfrutar del camino.
¿Y si pudiera acompañar a más corredores, sin importar dónde estuvieran?
Esa pregunta fue la semilla de la Escuela de Trail Online ETON, que nació el 1 de abril de este año.
El sueño era sencillo: acercar un entrenamiento con criterio a corredores populares que quieren mejorar, cuidarse y, sobre todo, durar muchos años en este deporte.
Hoy, ya somos 80 alumnos.
Corredores de todos los niveles que han confiado en esta filosofía KaizenTrail.
Cada vez que uno de ellos me dice: “Gracias, esto me está ayudando mucho”, sé que todo el esfuerzo ha merecido la pena.
La ETON sigue su camino, creciendo sin prisa pero sin pausa.
Fiel a su propósito:
Enseñar a entrenar mejor para poder disfrutar más tiempo.
Mientras la ETON representa el camino a largo plazo y el aprendizaje continuo, entendí que la divulgación también tiene otra cara: la del chispazo, la del encuentro de una hora que te cambia una perspectiva.
Comprendí que ambos formatos se complementan: el acompañamiento profundo en la escuela y la píldora de conocimiento en una charla o un webinar. Son dos formas igual de importantes para mí de compartir lo que sé.
Si la escuela es el campamento base, las charlas y los webinars online son esas pequeñas hogueras que se montan por el camino para compartir historias y calor.
El valor de una sala pequeña
A veces, el mayor impacto no se produce en un programa de meses, sino en la cercanía de una conversación, con un grupo de gente con ganas de aprender y compartir.
A veces, el mayor impacto nace en una sala pequeña
En estos años he aprendido que no necesitas un gran escenario para conectar. Solo un mensaje honesto.
He tenido la suerte de compartirlo en charlas y webinars que me llevo en el corazón:
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Cercanas: Como las del Club de Atletismo de Torre Pacheco o con el grupo del Club Deportivo Diablos.
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Acogedoras: Como la que di en la tienda Kampamento Base de Murcia.
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Resilientes: Como la de la Falco Trail, que iba a ser presencial y se transformó en un éxito online a última hora con 275 visitas.
Desde marzo, he lanzado también un Video-webinar al mes, donde ya se han conectado unas 350 personas. No son cifras para impresionar a nadie. Para mi son personas interesadas.
Y si lo que comparto le sirve a una sola de ellas para cuidarse, avanzar o entender mejor su deporte, entonces todo esto ya ha valido la pena.
Dar una charla te obliga a sintetizar conceptos, revisar estudios y contrastarlos con aprendizajes previos para buscar la esencia de cada idea, a enlazar unas con otras.
Y de tanto darle vueltas a esos conceptos, de ordenarlos una y otra vez para transmitirlos de la forma más clara posible, está iniciandose de forma casi inevitable el siguiente paso.
Así está naciendo mi Cerebro Deportivo Digital. pero esto te lo cuento otro día.
Las Charlas y Webinar son, en cierto modo, la culminación de una etapa. Un punto y seguido que me obliga, casi por instinto, a hacer esta misma reflexión que estás leyendo.
A mirar atrás y a conectar todas estas piezas: la confianza de un atleta, la lealtad de otro, un libro que perdura, una escuela que crece y charlas que conectan.
Todo ello me lleva a una única conclusión.
Mirar atrás para poder seguir corriendo
Al final, este balance no es más que un ejercicio de gratitud.
Un recordatorio de que el camino, aunque a veces solitario, está lleno de gente que lo hace posible.
Mirar atrás para coger impulso
Después de compartir estos fragmentos del camino, solo queda una cosa: DAR LAS GRACIAS.
A ti, que has leído, has confiado o simplemente has estado ahí.
A cada persona que me ha hecho sentir que este trabajo tiene sentido.
Y sí, gracias también a mí mismo, por atreverme a parar y valorar con calma lo construido.
Hemos hablado de:
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La confianza a largo plazo con corredores y ciclistas.
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El crecimiento honesto de la Escuela de Trail ONline.
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La conexión en charlas y webinars.
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El viaje de un libro hecho con el corazón.
Nada de esto ha sido masivo.
Pero todo ha sido real.
Y con eso, me doy por más que satisfecho.
Si algo de lo que comparto te sirve o te inspira, mi objetivo está cumplido. Y si alguna vez sientes que puedo ayudarte en tu propio camino, ya sabes dónde estoy.
Gracias por llegar hasta aquí, por leer la historia completa.
Como ves, todo está conectado por un hilo invisible: el deseo de hacer las cosas con honestidad y con la intención genuina de ayudar.
Es la base de mi método KaizenTrail y la única forma que entiendo de hacer las cosas.
Ahora, me encantaría escucharte a ti.
De todo este viaje, ¿qué idea o reflexión resuena más contigo?
Te leo en los comentarios.
Un abrazo, Frank.
